Y pasó algo importante.
Aunque los Pinches Cuadernos nacieron desde una idea, pronto quedó claro que no son un producto que se entiende solo viéndolo en pantalla… hay que tocarlo.
Sentir el papel, abrirlo por completo, ver los detalles, descubrir la portada y la contraportada.
Por eso empezaron a aparecer en eventos, expos, librerías y espacios físicos.
Y poco a poco llegaron a librerías donde la gente puede acercarse, hojearlos y elegir el que le habla.
Porque al final, un Pinche Cuaderno no se elige solo con lógica…
👉 también se elige con las manos.